El amor no correspondido es una lección que todos debemos aprender tarde o temprano en la vida.

El amor no correspondido es una lección necesaria en la vida. No es que no nos hayamos esforzado lo suficiente, sino que algunos encuentros solo están destinados a florecer, no a garantizar un futuro.
Haber amado y poseído es en sí mismo una especie de logro.
La vida seguramente tendrá arrepentimientos, pero los arrepentimientos no son fracasos, sino una prueba de que realmente has vivido.
Aprender a observar a medida que avanzas, a hacer una pausa y olvidar mientras avanzas, a no detenerte en el pasado y a no temer al futuro, y a caminar junto a los arrepentimientos: eso es madurez.










