En el mundo de los cuervos, cada cisne lleva el pecado original.

Hay cuatro limitaciones entre las personas: un insecto de verano no puede hablar del hielo, que es la limitación del tiempo; una rana en un pozo no puede hablar del mar, que es la limitación del espacio; una persona ciega no puede hablar de la luz, que es la limitación del conocimiento; y una persona común no puede hablar del Tao, que es la limitación de los tres puntos de vista.
Esperar que todos te comprendan es una ilusión.
No hacen falta muchas palabras para quien te entiende; por muchas explicaciones que des a quien no te entiende, serán en vano.










