El mayor fracaso de un hombre es su gentileza que no logra nada.

Si un hombre sólo es amable pero no logra nada, esa amabilidad eventualmente se convertirá en un consuelo vacío.
Lo que realmente hace que la gente se sienta cómoda no es la amable consideración, sino la capacidad de asumir responsabilidades y la estabilidad del futuro.
La gentileza sin confianza sólo decepcionará a la gente; sólo la fuerza y la responsabilidad pueden hacer que la gentileza sea valiosa.


